Un puente musical entre la pantalla y el territorio
La mística de la televisión nacional se trasladó al noroeste argentino con la llegada de los integrantes de La Voz Argentina 2025. El motivo de la visita no fue solo profesional, sino un encuentro de raíces bajo el nombre de "Viva Voz", un espectáculo colectivo de primera edición que buscó revivir las actuaciones más emblemáticas de los artistas, aquellas que les permitieron traspasar la pantalla y ganarse un lugar en el cancionero popular.
Invitados por la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital, el grupo compuesto por Ezequiel "Chequelo" Montagnino (Córdoba), Iván Horrocks (Córdoba), Enrique & Tomás (Tucumán) y Emma Roach (Córdoba), junto a los representantes por Catamarca, Nazarena Romero y Agustín Isasmendi, se sumergió en una experiencia de inmersión total. A bordo del Bus Turístico, los cantantes transitaron un itinerario que conectó la modernidad del microcentro con la profundidad ancestral de los alrededores, quedando maravillados con los paisajes, la historia y los sabores autóctonos de la región.
Uno de los puntos más altos de la excursión fue la llegada al Pueblo Perdido de la Quebrada. Allí, a 700 metros sobre el nivel del mar, los artistas se encontraron con un escenario dominado por la naturaleza virgen, las apachetas y los antiguos recintos habitacionales donde hace miles de años vivían las civilizaciones aborígenes. Bajo la guía de Martín, el grupo conoció los detalles de la Cultura La Aguada, cuyos habitantes poblaron la zona durante más de 800 años, dejando rastros visibles en las rocas y en la vegetación añeja que hoy se exponen en el Centro de Interpretación.
La riqueza arqueológica y los vestigios cerámicos encontrados en el lugar inspiraron un momento espontáneo de comunión artística. Los músicos no dudaron en interpretar un par de temas, logrando un majestuoso ensamble de voces que resonaron melodiosas en la quebrada. Este recorrido permitió a los visitantes comprender la profundidad histórica de la provincia a través de un relato fluido sobre los primeros habitantes y su legado tangible en el patrimonio actual de la ciudad.
Sabores nativos y el eco de la zamba en El Jumeal
La identidad de un pueblo también se percibe en su paladar. En la tienda de sabores nativos La Torradería, sus encargados, Marcos y Marisol, agasajaron a la delegación con una degustación de torrados y galletas de algarroba, además de productos derivados del mistol y otros frutos nativos. La respuesta no se hizo esperar: los artistas agradecieron el convite con coplas improvisadas, zambas y chacareras, transformando la degustación en una peña espontánea cargada de tradición.
Posteriormente, retomaron el circuito bajo la atenta guía de Daniela, quien desglosó la historia de cada rincón turístico hasta llegar al Dique El Jumeal. En este espejo de agua, tras realizar la tradicional foto panorámica con el fondo de la ciudad, el grupo se trasladó al playón del muelle. Allí, entre vecinos que realizaban actividades recreativas, las voces se unieron para interpretar la zamba "Paisaje de Catamarca", gesto que fue sellado con un caluroso aplauso de los presentes, quienes respondieron con afecto a la calidez de los músicos.
El veredicto de los protagonistas: "Catamarca enamora"
Al concluir el periplo a los pies de la Catedral, los artistas compartieron sus sensaciones sobre la riqueza cultural y paisajística, destacando que estos tesoros se encuentran a solo minutos del microcentro. Ezequiel "Chequelo" Montagnino expresó su placer por volver a la provincia después de haberla visitado de niño, destacando el cariño recibido. Por su parte, Emma Roach se mostró sorprendida y agradecida por un recorrido que le permitió culturizarse y conocer las raíces del país, asegurando que se retiran con el corazón lleno.
Los hermanos Enrique y Tomás, provenientes de Tucumán, destacaron que conocer estos paisajes vale la pena y prometieron regresar pronto, mencionando incluso la posibilidad de estar presentes en la Fiesta del Poncho. Asimismo, Iván Horrocks elogió la calidad del servicio del bus turístico y la atención espectacular recibida. Finalmente, el anfitrión Agustín Isasmendi manifestó su emoción por traer la primera edición de Viva Voz a Catamarca, calificando el espectáculo como un intercambio enriquecedor donde los artistas se sintieron contenidos y agradecidos por la hospitalidad brindada por los catamarqueños.