
La Cancillería trabaja junto al protocolo de la Casa Blanca y el Departamento de Estado para definir una posible reunión formal entre Javier Milei y Donald Trump, que tendría como uno de sus principales temas la disputa de soberanía por las Islas Malvinas.
El primer contacto entre ambos mandatarios podría producirse el martes 22 de septiembre, durante el cóctel protocolar organizado por la administración estadounidense para los jefes de Estado que participarán de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Sin embargo, desde Balcarce 50 buscan avanzar un paso más y concretar una reunión bilateral en la que Milei pueda exponer los argumentos históricos de la Argentina sobre las islas y escuchar la posición de Trump.
El vínculo con Londres
Trump considera a Milei uno de sus principales aliados estratégicos en América Latina y mantiene una relación cercana con el Gobierno argentino. No obstante, cualquier movimiento sobre la cuestión Malvinas está condicionado por el vínculo histórico de Estados Unidos con el Reino Unido.
El presidente estadounidense debería equilibrar esa relación con sus propios intereses geopolíticos en Londres. En ese escenario, una eventual mediación de Washington entre la Argentina y el Reino Unido dependería de que el Gobierno británico acepte participar de una negociación.
Durante la última cumbre de la OTAN, el Reino Unido se comprometió a destinar el 5% de su Producto Bruto Interno a defensa y seguridad para 2035. Según el planteo expuesto en torno a las declaraciones de Trump, el mandatario estadounidense considera que Londres podría tener dificultades para cumplir con ese compromiso.
En ese contexto, la cuestión Malvinas podría convertirse también en una herramienta de presión sobre el Gobierno británico para avanzar con los compromisos asumidos ante la alianza atlántica.
Las declaraciones de Trump sobre Malvinas
Trump realizó recientemente declaraciones que generaron repercusión en el Reino Unido. En una conferencia de prensa junto al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, se refirió a la posibilidad de modificar su postura sobre la cuestión Malvinas y dejó abierta la puerta a una eventual intervención para evitar una escalada.
El mandatario estadounidense también sostuvo que el Reino Unido enfrenta problemas vinculados con la inmigración y la energía, y afirmó que podría intervenir para resolver un eventual conflicto relacionado con las islas.
En este escenario, Milei estaría dispuesto a solicitar la mediación de Trump, aunque las posibilidades de que esa iniciativa se concrete dependerían de la posición que adopte Londres.
Tres alternativas para presionar al Reino Unido
De acuerdo con el planteo que analiza el Gobierno argentino, Estados Unidos podría recurrir a distintas herramientas para intentar que Londres acepte una eventual mesa de negociación.
Entre las alternativas mencionadas se encuentran:
-Modificar la tradicional abstención estadounidense en los foros multilaterales que abordan la cuestión Malvinas.
-Aplicar aranceles diferenciados a determinados productos británicos exportados a Estados Unidos como medida de presión económica.
-Impedir que operen en Estados Unidos empresas vinculadas con la explotación petrolera de las Islas Malvinas.
