Con más de 140 años de trayectoria, Trapiche es uno de los referentes históricos de la industria argentina que sabe jugar entre la innovación y la herencia vitivinícola. Su serie Iscay —que en quechua significa "dos"— nació precisamente para celebrar la unión: ya sea entre dos variedades, entre el enólogo y el viticultor, o entre el peso de su historia y la búsqueda de vanguardia.
El Iscay Syrah Viognier es un tributo directo a los tintos de culto del Ródano francés. Siguiendo la tradición de Côte-Rôtie, incorpora un pequeño porcentaje de Viognier (uva blanca) que se cofermenta junto al Syrah. Lejos de restarle potencia, este proceso le aporta una complejidad singular, donde las notas especiadas de la tinta se funden con la sutil elegancia de la blanca. Proveniente de Los Árboles, en el Valle de Uco, es un vino fluido y de taninos amables, con una frescura que confirma por qué este estilo sigue siendo un estándar de sofisticación mundial.