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En febrero los giros automáticos cayeron 7,5%; se debió a una merma en la recaudación nacional; ya había sucedido en enero y el arrastre negativo viene de 2025.

El panorama fiscal de las provincias aparece como desafiante para este año y la necesidad de recursos será parte de la agenda de diálogo de los gobernadores con la Casa Rosada. Hasta el momento, la alternativa planteada desde Nación es la autorización para la toma de deuda. Pero la caída de la recaudación nacional en el primer bimestre -bajaron nueve de los diez impuestos- impacta directamente en los giros de coparticipación.
De hecho, de acuerdo a estadísticas oficiales la coparticipación federal de febrero totalizó $5,44 billones, lo que implicó una contracción real interanual de 7,5% en los ingresos de las provincias. En relación con enero, el retroceso fue de 9,5%. 
Además, la recuperación heterogénea de la actividad económica también condiciona los ingresos propios de los distritos. Y la composición del gasto provincial está muy focalizado en salarios, con lo que el ajuste pareciera haber encontrado una restricción.
También sufren esta merma en los ingresos los gobernadores de diferentes colores políticos acompañan al Presidente en la Argentina Week en Nueva York con la intención de lograr inversiones e incluso profundizar contactos para financiamiento. Son aliados y opositores moderados al presidente Javier Milei. 
El resquebrajamiento fiscal de las provincias coincide con el inicio de la discusión paritaria en varios distritos. Ya hay varios con frente abierto con los docentes, como Entre Ríos, Córdoba, Catamarca y Jujuy.
Desde el Iaraf, Nadin Argañaraz precisa que la en el primer bimestre la recaudación nacional registró una baja real de $3,3 billones en la comparación interanual. El IVA fue el impuesto que más cayó ($1.680.000 millones) seguido por retenciones ($587.000 millones) y aportes y contribuciones ($455.000 millones). Solo mejoró Combustibles, con una suba de con $71.000 millones. 

Los números

En esa línea, apunta que los ingresos que quedan en manos de la Nación bajaron 9,3% real interanual y, lo que va a provincias, 7,6%. En moneda a febrero pasado, la administración nacional dejó de recibir $2.400.000 millones y las provincias y CABA, $930.000 millones. Argañaraz señala que en la recaudación del IVA incidió, en buena medida, el impacto la restitución de los certificados de exclusión de percepciones del IVA aduanero determinada a partir de marzo del año pasado y el adelantamiento de importaciones registrado en el segundo semestre del 2025. Ambas también golpearon las percepciones de Ganancias.
La estimación de Argañaraz es que el efecto de los certificados ya haya finalizado y que el del adelantamiento de importaciones termine este mes. En un escenario pesimista anual proyecta que las transferencias totales de Nación se reduzcan 2,5% en términos reales y, en uno optimista, que crezcan el mismo porcentaje. La variabilidad está asociada a lo difícil que resulta cuantificar el impacto de los certificados que generaron una recaudación anticipada del IVA del uno por ciento. 
Alejandro Pegoraro, director de Politikon Chaco, coincide con ese diagnóstico. Agrega que el retroceso en los ingresos en lo que va del año “no constituye un hecho aislado, sino que se suma a un desempeño muy flojo en 2025, cuando la recuperación de la actividad económica fue heterogénea y la dinámica recaudatoria no logró recomponer plenamente el poder de compra de los envíos automáticos”. A eso se le suma que los envíos por fuera de coparticipación también cerraron el primer bimestre a la baja (-45%).
El comportamiento de los ingresos coincide con un deterioro del frente fiscal de las provincias desde mediados del año pasado. Pegoraro detalla que mientras que en el primer semestre, muchas jurisdicciones lograron sostener resultados “relativamente equilibrados, apoyadas en una política de fuerte contención del gasto” instrumentada tras el ajuste del 2024. Pero la dinámica cambió en el segundo semestre.
Los ingresos comenzaron a mostrar signos de desaceleración en términos reales y el gasto público provincial empezó a acelerar su ritmo de crecimiento: “Este fenómeno se explicó en parte por factores asociados al calendario electoral, que históricamente tienden a impulsar mayores erogaciones, tanto en los corrientes como en algunos componentes de inversión pública”.

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