La Dirección Provincial de Defensa del Consumidor inspecciona librerías por el inicio de clases y recordó que el precio debe ser el mismo sin importar el medio de pago. En 2025, las ciberestafas encabezaron las denuncias.

La Dirección Provincial de Defensa del Consumidor intensificó los controles en librerías ante el inicio del ciclo lectivo. El objetivo es verificar la exhibición de precios y evitar recargos indebidos en pagos con tarjeta, débito, transferencia o QR.
El director del área, Sergio Paredes, explicó que las inspecciones son preventivas y apuntan a garantizar transparencia. “El precio tiene que ser único”, afirmó, al remarcar que no puede existir diferencia entre pago en efectivo, débito o crédito en una sola cuota.
También advirtió que muchos comercios aplican cargos extra por transferencias o billeteras virtuales, práctica que está prohibida. “No se puede por el medio diferenciar un precio justamente con un recargo”, sostuvo.
Paredes recordó que los consumidores pueden denunciar estas situaciones de manera presencial o virtual, incluso en forma anónima. “El primer inspector es el consumidor”, dijo, al convocar a reportar irregularidades.
El funcionario presentó además el balance 2025: se recibieron 1620 denuncias y se realizaron 1356 audiencias. Las ciberestafas fueron el principal reclamo y, mediante medidas administrativas, se logró cancelar créditos obtenidos de manera fraudulenta por unos 66 millones de pesos.
El organismo también detectó un aumento de consultas por sobreendeudamiento, especialmente en tarjetas de crédito. Aunque no está regulado por ley, se abren instancias de conciliación en casos de vulnerabilidad.

 

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