Sin embargo, el episodio tomó todavía más repercusión cuando apareció otra acusación vinculada con un supuesto certificado de discapacidad. Según las versiones que circularon, ese documento habría sido utilizado para conseguir beneficios económicos, como pagar menos por el vehículo y pasar por los peajes sin abonar. La controversia también puso bajo la lupa la posible utilización del Certificado Único de Discapacidad (CUD) de Bello, quien tiene hipoacusia bilateral leve.

En las últimas horas, el documento comenzó a difundirse en las redes y generó nuevas dudas sobre su autenticidad. En ese contexto, el periodista Pablo Layus intervino para aclarar la situación y aseguró que el certificado que circulaba no correspondía a la exintegrante de Gran Hermano. “Ese certificado que está circulando no es real. No tiene como propiedad a Romina Uhrig, está a nombre de otra persona. No figuran los datos de Romina”, explicó al referirse a la documentación.

De todos modos, Layus marcó una diferencia entre la autenticidad del papel difundido y la posibilidad de que se hubiera utilizado otro documento de manera irregular. “Ahora, si después ella a este certificado después lo falsificó o hizo algo con eso, ya es otro tema. Pero Romina no está recibiendo por parte del Estado un certificado de discapacidad”, agregó el periodista, al remarcar que no había datos que acreditaran que Uhrig fuera titular del certificado que circulaba.

La discusión también llegó a Marina Calabró, conductora de Primicias Ya, quien planteó que la cuestión central no era solamente determinar si el documento era falso, sino establecer si efectivamente se había utilizado. “La duda no es si es trucho o no, porque es trucho. La duda es si ella lo usaba. Estoy en comunicación con Nico Pizzi, el periodista de La Nación que dio la información y me dice: “El certificado lo usaban. Una persona manejaba, la llevaba a todos lados. Puede que haya truchado el certificado de otra persona, pero que lo usaba, lo usaba”.

Por ahora, las acusaciones y las versiones sobre el supuesto uso del certificado mantienen a Romina en el centro de la tormenta mediática. Mientras las declaraciones de los periodistas sumaron nuevos interrogantes, la presunta maniobra sigue sin quedar esclarecida públicamente y las responsabilidades deberán distinguirse de las denuncias que trascendieron.